Entrena con Alex Ferguson
Si se te da bien jugar al fútbol y este verano estás por el Reino Unido o Irlanda puedes probar a apuntarte en la campaña “Become most wanted” organizada por la firma deportiva Nike y cuyo premio es disfrutar de un fin de semana de entrenamiento a las órdenes de Alex Ferguson. Algo me dice que a pesar de ser la imagen de esta iniciativa, Cristiano Ronaldo no va a estar en las pruebas de selección.
La soberbia de Ferguson
Antes que vendérselo al Madrid, le envío a la grada
Ferguson cierra el chiringuito
Me resulta increíble a lo que se está llegando con el culebrón de Cristiano Ronaldo. La prensa española (mejor dicho la de Madrid) lleva más de un mes dando el coñazo para intentar vender periódicos, los ingleses cabreados porque les están tocando a su jugador más importante y la directiva madridista mirando para otro lado.
Me hace mucha gracia la postura de los británicos vendiendo la moto de la honestidad y del juego limpio. Ya se deberían haber enterados de cómo va esto, sobre todo teniendo en cuenta que son uno de los equipos que mejor ha implantado el concepto de maquinaria para sacar dinero de todo. Todavía recuerdo cuando hace años cuando todavía era un niño, cómo ellos pusieron la moda de cambiar el diseño de las camisetas todos los años para que pasaran por caja todos los hinchas.
Y sobre el Madrid qué decir. De esto saben bastante. Tienen la pasta, calientan al jugador y dejan al otro equipo subiéndose por las paredes. ¿De dónde sacarán tanto dinero? Así es director deportivo cualquiera, con presupuesto casi infinito quién no. Pero bueno, tampoco les critico. Es su modelo de fichajes. A mi personalmente no me convence mucho pero a ellos se ve que les vale.
Yo creo que el Madrid quiere a Ronaldo como sea, cueste lo que cueste, por eso pienso que para el Manchester es una buena inversión venderlo. Lo que está claro es que me da la impresión que se está abriendo una era de agresiones pocas veces vista anteriormente. Que los grandes fichen de equipos pequeños y medios está bien. A todo el mundo le parece lógico y nadie protesta. Pero como continuen las hostilidades entre rivales del mismo potencial económico se puede liar una buena. Sobre todo en las épocas donde las noticias escasean y los periódicos tienen que hacer caja.

