“Barcelona, para mi desgracia”
Este es el nombre del capítulo que el centrocampista francés Emmanuel Petit dedica a su etapa en el Barça. La verdad es que tras leer algunos de las perlas que dedica a técnicos y directivos nos hacemos una idea del “mal rollito” que tenían el jugador y el club.
Para Petit, el entonces presidente Gaspart es “un vendedor de alfombras” y el entrenador Serra Ferrer “un cabeza de canica”, además de un completo incompetente e ignorante del fútbol. Esto es sólo el principio de una larga lista de piropos para todos e incluso sus deseos de “partirle la cara a ese retaco” refiriéndose a Bakero. Habla de clanes en el vestuario (catalanes, holandeses y los demás) y cómo se sintió marginado en el vestuario por la actuación de Luis Enrique, Guardiola, Sergi y Abelardo. Vamos que reparte para todo lo que se mueve.
La verdad es que no sabemos qué habrá de verdad en todo esto, bueno realmente lo único cierto es que Petit no guarda lo que se dice muy buen recuerdo del Barça. Menos mal que, según sus palabras, se desahogaba con un “punching ball” que tenía en el garaje…

