El triunfo de la deportividad (II)

25 de Julio, 2008 · En Curiosidades · 2 Comentarios 

Continuando con esos hechos importantes y dignos de mención en este deporte vamos a comenzar con la Premier. Robbie Fowler, jugador del Liverpool dejó a todo el mundo con la boca abierta cuando en un partido frente al Arsenal en 1997 que iba empatado (1-1), tras pitarle el árbitro un penalty se dirigió a él y le dijo que no lo había sido. El árbitro no lo tuvo  muy en cuenta que se diga y el mismo Fowler lanzó la pena máxima, aunque sin mucha convicción. El asunto terminó en un rebote que aprovechó su compañero McAteer convirtiéndolo en gol. Pero el resultado no importa, Fowler se portó como un verdadero caballero.

La misma situación  fue la que vivió Miroslav Klose en 2005 cuando jugaba en el Werder Bremen.El árbitro le pitó un penalty a favor en un partido que enfrentaba a su equipo con el Arminia Bielefeld. El jugador se dirigió al colegiado pidiendo su anulación al no haberse cometido. En esto caso fue bastante más convincente que Fowler porque el penalty fue anulado.